Todas las mañanas saludaba al conductor del autobús de cercanías con unas palabras de cariño.
Respuesta: Sí
Les agradecí enormemente que me hubieran transportado de forma segura desde Busan hasta Yangsan.
Un día, cuando entregué el medicamento para aliviar la fatiga, el conductor me dijo:
Dijo: "Había 20 personas, pero nadie me saludó", y me elogió, diciendo que tendría éxito porque saludo bien a la gente.
Me doy cuenta de que los saludos son la clave del éxito, sin importar a quién conozca.
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