Hoy en la iglesia de Margao vivimos un momento muy conmovedor y significativo.
Una hermana y su hijo vinieron a la Iglesia en motoneta para ayudar con la limpieza. En el camino, vieron a una anciana pidiendo un aventón. Al principio, la hermana pasó junto a ella.
Sin embargo, su hijo le preguntó amablemente:
—Mamá, tú me enseñaste que debemos ayudar a las personas de buen corazón. ¿Por qué no ayudamos a esa tía?
En ese momento, la hermana comprendió que era una oportunidad para practicar el amor de la Madre. Inmediatamente dio un giro en U y regresó para llevar a la anciana.
Después de llegar a su destino, la anciana expresó su gratitud: “Gracias por ayudarme”.
La hermana respondió humildemente: “Mi hijo los vio y me animó a regresar y ayudarlos”.
Al oír esto, la anciana sonrió y le dijo al niño:
—Vaya, es usted muy amable. Dios los bendiga”.
Después de llegar a la Iglesia, la hermana compartió esta experiencia y sintió que practicar el lenguaje de amor de la Madre es realmente hermoso y significativo.
A través de esto, una vez más damos eternas gracias a Dios ❤️🌹
✨ Mensaje: La consideración comienza con prestar atención a quienes nos rodean.
—¿Puedo echarte una mano con algo?
Es realmente inspirador ver incluso a los niños practicar esta enseñanza.
🌍 Creemos que cuando todos, desde niños hasta ancianos, practican el amor de la Madre, podemos traer un cambio positivo al mundo.