Entre los nueve lenguajes del amor, la frase "Está bien. Son cosas que pasan", dicha a alguien que está pasando por un momento difícil, fue la que más me impactó.
La gente suele animar a quienes les va bien diciéndoles cosas como: "Eres increíble" o "Lo estás haciendo genial". Sin embargo, para quienes realmente necesitan consuelo, esto a menudo no les infunde valor y, en cambio, puede generar desaprobación.
Creo que las palabras absolutamente necesarias para una persona así son: "Está bien. Son cosas que pasan". Considero que esta frase desempeña un papel muy importante.
Tomemos como ejemplo las carreras de autos. Los autos que participan en una carrera no simplemente siguen conduciendo de principio a fin. Los autos de carreras deben pasar por una sección llamada "box". El box es el lugar donde se les da servicio a los autos y se les reposta combustible.
Los coches generan un calor tremendo durante la conducción, lo que puede dañar diversas piezas. El área de boxes es fundamental para inspeccionar y mantener estos componentes. Sin ella, las piezas podrían dañarse o derretirse debido a las altas temperaturas. Sin el mantenimiento y el repostaje necesarios, la carrera terminaría antes de llegar a la meta.
Incluso una simple frase como «No pasa nada. Son cosas que pasan» es como un salvavidas. Si alguien está herido y necesita consuelo, pero no escucha esta frase, es posible que no logre recuperarse y que no consiga alcanzar sus objetivos.
Sin embargo, escuchar las palabras «Está bien. Son cosas que pasan» puede darte la fuerza para levantarte, por mucho que te hayan herido. Creo que estas son palabras esenciales que te permiten seguir adelante.
Espero que nosotros también podamos convertirnos en alguien como Pete para alguien, ayudando a los cansados a recuperarse y dándoles fuerza.