Esta mañana, cuando mi hijo cumpla 11 años.
Comenzamos la mañana con una celebración sencilla: encendimos una vela en una rosquilla.
Prometimos seguir practicando el lenguaje del amor maternal de forma constante en el futuro.
¡Gracias por hacer feliz a nuestra familia a través del lenguaje del amor de Madre que clama por la paz!
© Queda prohibida la reproducción o redistribución no autorizada.
57