El lenguaje de una madre es el más hermoso lenguaje de amor.
Recientemente, una sola palabra, “lo siento”, resolvió un gran problema para nosotros. El verificador de boletos (TT) estaba a punto de cancelar nuestro boleto de tren porque hubo un problema con la reserva. Habíamos olvidado mencionar la estación de embarque, ya que habíamos comprado los boletos en una estación dos o tres paradas más adelante debido a la lista de espera.
La situación se puso tensa y estábamos preocupados. Pero con humildad, simplemente dijimos: “Lo siento”.
En ese momento, su expresión cambió. Su ira se desvaneció. Él amablemente dijo: “Muestre el boleto para otro viaje de ida y vuelta y váyase a salvo, porque mi deber ha terminado”.
Ese día aprendimos algo poderoso:
“Lo siento” no es solo una palabra, es el lenguaje del amor, el lenguaje amable de una madre que suaviza los corazones y trae paz.