Muchos de nosotros sabemos con qué facilidad los niños pueden leer la habitación. Una tarde, mientras mi esposo y yo hablábamos, hubo una pausa en nuestra conversación y, de repente, mi hijo de cuatro años comenzó a cantar: “Te amo. Gracias. Lo siento mucho. Luego nos dedicó una tímida sonrisa después de recordarnos que practicáramos las palabras de amor y paz de la Madre con tanta gracia. Su gentil recordatorio mejoró instantáneamente el tono de nuestra conversación y nos hizo sentir felices a todos.
Esta mañana, decidimos dibujar juntos e incluir las palabras de amor y paz de la Madre en nuestra obra de arte. ¡Estaba tan orgullosa que quería colgarlo en la pared tan pronto como terminara! Cada vez que lo veamos, recordaremos practicar juntos palabras de paz.
¡Doy gracias al Padre y a la Madre por esta campaña que ayuda a nuestra familia a esforzarse siempre por estar en paz los unos con los otros! ❤️