Tenía tanto que hacer al final del año. Mirando hacia atrás, me arrepiento mucho de las metas que no logré.
En ese momento, una de mis hermanas me abrazó y me dijo: "¡Has trabajado muy duro! ¡Sigue así en el futuro!".
Oh, esas palabras son tan hermosas y más dulces que la miel.
También estoy decidida a ofrecer consuelo y amor a los demás utilizando el lenguaje del amor que habla la Madre María.💗
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