Viviendo en una sociedad moderna sumida en el individualismo, yo tampoco he intercambiado jamás un saludo formal con mis vecinos. Incluso al bajar del ascensor en la misma planta, siempre estábamos ocupados yendo a nuestras casas, y parecía que nos éramos indiferentes.
Entonces, me interesé en la campaña "El lenguaje del amor de una madre" e intenté ponerla en práctica. Fue entonces cuando me di cuenta de que no practicaba el lenguaje del amor ni siquiera con mis vecinos más cercanos. Así que decidí ser la primera en armarme de valor para saludar a los demás con alegría.
Entonces un día, me encontré con mi vecino en el ascensor.
Me preocupaba: "¿Y si me ignoran? ¿Y si me siento agobiada?". Pero sabía que si fuera el lenguaje del amor de una madre, definitivamente sería diferente, así que la saludé primero con una sonrisa radiante y le dije: "Hola".
Al principio, el vecino no estaba seguro de si el saludo era para él, y hubo un breve silencio. Pero luego sonrió radiante y dijo: "¡Ah~!", y aceptó el saludo. Le dije que por fin lo saludaba, y tras una breve conversación, nos separamos.
Al principio, dudé en probarlo debido a mi personalidad introvertida y al clima social actual. Sin embargo, cuando finalmente lo hice, me sorprendió descubrir que, contrariamente a mis expectativas, me aceptaron con gusto. Al día siguiente, cuando nos encontramos en el ascensor, estaba tan absorta en otra cosa que ni siquiera me di cuenta de que mi vecina estaba en el mismo coche, pero ella me saludó primero. Solo entonces me di cuenta de que no me había dado cuenta, e intercambiamos saludos, intercambiando nuestros nombres con naturalidad. Finalmente, sonreímos y dijimos: «Comamos juntos algún día», y cada uno se fue por su lado.
En esta época donde la preocupación y el amor entre vecinos son cada vez más escasos, creo que el lenguaje del amor maternal es un lenguaje que siembra amor y, más ampliamente, contagia felicidad. Al practicar el lenguaje del amor, tanto yo como mis vecinos pudimos vernos las caras sonrientes y encontrar en ellas un poco de alegría.
El lenguaje del amor maternal parece una brújula que nos ayuda a descubrir la felicidad que ya llevamos dentro. Espero que sigamos practicando el lenguaje del amor maternal con nuestros vecinos, y que estas pequeñas acciones tengan un efecto mariposa, difundiendo el lenguaje del amor por todo nuestro vecindario. 🙏🏻☺️
¡Hola! ¡Ánimo también hoy! Yo te animaré. ✊🏻💙