Tengo presente el lenguaje del amor de la Madre y trato de practicarlo todos los días.
Si comienza su día diciendo "Hola" a sus empleados todas las mañanas, también recibirá saludos cariñosos del otro lado. Un empleado expresó su gratitud diciendo: "Gracias por desearme siempre un buen día cada mañana con sinceridad. Gracias a ti, estoy seguro de que hoy también será un buen día", y mi corazón se sintió feliz en ese momento.
Un día, un empleado cometió un error en el trabajo y se encontró en problemas, recibiendo el resentimiento de quienes lo rodeaban. En ese momento, “Está bien. Dije: “La gente comete errores” y me disculpé por no entender lo difícil que debió haber sido, y el empleado me saludó sinceramente y me dijo: “Gracias por comprender mis sentimientos”.
Hay momentos en los que trabajar en la línea de producción es difícil, pero agradezco que podamos compartir sentimientos cálidos entre nosotros mientras llevamos a cabo la campaña.