Preparando una lonchera de amor y “difundiendo amor”
Me di cuenta una vez más de que no tienen por qué ser grandes palabras ni grandes acciones.
Elige el menú pensando en la persona que estará feliz de recibir la lonchera.
Fue muy feliz el tiempo empleado seleccionando los ingredientes y elaborándolos con mimo.
Fue un momento conmovedor. Todo el proceso ya estaba lleno de amor.
Terminé de hacer la lonchera y estaba pensando qué decir.
Las palabras que finalmente se pronunciaron fueron el lenguaje del amor maternal: “Te amo”.
Esta lonchera que preparé hoy le hará el día a alguien un poquito más fuerte.
¡Espero que este sea un pequeño regalo que te recuerde que eres amado!
Recuerda siempre que aunque las acciones y palabras que transmiten amor no sean grandiosas, se transmiten con claridad.
¡¡Siempre practicaré el lenguaje del amor maternal!!