Estos días estoy intentando practicar el lenguaje del amor maternal.
Las palabras que se usan con frecuencia se pondrán en práctica de forma natural.
Hubo muchas veces en las que me perdí los controles diarios porque no podía poner en práctica palabras a las que no estaba acostumbrado.
Fue un día en el que decidí hacerlo todo sin perderme nada.
Mientras limpiaba la cocina con mi familia después del almuerzo, uno de ellos...
Él preguntó: "¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?"
Aunque no me iba muy bien, él me decía palabras cálidas como: "Lo estás haciendo genial. ¡Eres el mejor!".
Otra persona se rió y estuvo de acuerdo, diciendo: "¡Esto es lo mejor!"
Por si acaso, pregunté: "¿Estás practicando el lenguaje del amor maternal?"
"Sí, ¿es demasiado obvio?", fue la respuesta, provocando la risa de todos.
Gracias por el amor maternal que trae sonrisas dondequiera que lo practiques.