Puse un cartel en la sala de descanso de la empresa. Los empleados mostraron interés en el cartel votando por el 'Lenguaje del Amor de Madre' que nuestra empresa necesita y cada uno colocó pegatinas.
Unos días después, mientras estaba nervioso por presentar un nuevo proyecto, mi colega me dijo:
“Señor OO, todo estará bien. "¡Te apoyaré!"
Mi colega me dijo: “Todo va a estar bien. Recuerdo haber votado por la frase “Te apoyaré” y me animaron. Después de escuchar eso y reírnos juntos, mi mente nerviosa se sintió más ligera.
Después de terminar mi presentación, le agradecí a mi colega y le dije:
“¡Me ayudó mucho cuando dijiste eso! ¡Yo también te apoyaré!”
No era algo que dijera a menudo, pero después de ese día, naturalmente comencé a decírselo a mis colegas. Apoyé sinceramente a un colega junior que estaba luchando en un nuevo trabajo, y él estaba feliz y dijo: "Creo que le irá muy bien".
La campaña, que comenzó con un voto único, sirvió como una oportunidad para fomentar la comunicación y la consideración entre los empleados. Aunque hay momentos difíciles en el trabajo, las palabras de aliento y apoyo mutuo crean una ola tranquila de positividad y animan el ambiente dentro de la empresa.

